Galia Dvorak: Falsas Esperanzas

Todos lo hemos vivido alguna vez: hemos preparado un examen a conciencia y luego la nota que hemos obtenido era mucho más baja de lo que pensábamos. O estuvimos contando los dias para la llegada de la segunda temporada de nuestra serie favorita pero al final no fue para tanto. O esperábamos mucho de una persona y al no actuar acorde a nuestros deseos, nos llevamos una desilusión enorme. Pasa todos los días en todos los aspectos de la vida y como es natural, también en el deporte. Te entrenas, te preparas, te creas grandes expectativas y los resultados no llegan. Entonces la desilusión y el fiasco es enorme.

No tengo ninguna formación en psicología deportiva y sólo cuento con con los conocimientos que he ido recopilando a base de experiencia propia, pero creo que controlar las expectativas y las decepciones cuando las primeras no se cumplen es una parte fundamental en el camino de todo deportista, ya sea profesional o no.

Es importantísimo saber lidiar con las decepciones, ya que es inevitable que éstas se produzcan: él camino hacia el éxito nunca es en linea recta y es muy importante saber aceptar las derrotas y encontrar la motivación para seguir adelante, aprender de los errores y no darse por vencido cuando los resultados no nos acompañan. Sin embargo, creo que la otra parte de este binomio es aún más importante: hay que aprender a controlar las expectativas y no dejar que éstas nos afecten negativamente. Y digo “aprender a controlar” en vez de “no tener” porque creo que las expectativas van un poco ligadas a la ambición, y sin ambición es muy difícil obtener grandes resultados.

Por un lado, creo que es esencial marcarnos objetivos reales y honestos con nosotros mismos y no ceder ante la presión que a veces ejercen otros factores externos: en el momento de entrenar, es mucho más gratificante ir paso a paso y superar muchas metas pequeñas que colocarnos un gran sueño que no sabemos si nunca lograremos alcanzar.

En el momento de la competición, y aquí es dónde llega un gran problema al que se enfrentan muchos deportistas es muy importante saber lidiar con las expectativas y la ansiedad que éstas nos producen. A mi misma me ha pasado un montón de veces que estoy tan obsesionada con los resultados y con hacer un buen papel que en el momento de “la verdad” se me olvida lo más importante: jugar. Hay veces que has entrenado tanto para un campeonato y te sientes tan en forma que esperas que el resultado llegue por si sólo y se te pasa por alto competir y poner en práctica todo eso que has aprendido.

Hablo de esto hoy porque me encuentro en un momento de la temporada en la que casi no tengo campeonatos y faltan varios meses hasta la siguiente competición internacional, pero sin querer me veo contando el ránking y con mucha hambre de resultados. Por experiencia, sé que esto es peligroso. Creo que este post lo escribo para mi misma, para un auto-recordatorio de que lo que debo hacer ahora es centrarme en entrenar, aprender y mejorar para cuando por fin lleguen los campeonatos disfrutar de la competición y dar lo mejor de mi misma. Al final, ésa es la mejor parte del deporte.

Galia Dvorak tenis table

 

Fuente: http://elcontragolpe.net/